jueves, 6 de marzo de 2008

El enigma de una tarde de otoño



“Permítaseme relatar cómo tuve la revelación de un una pintura que presentaré este año en el Salón de Otoño, titulada Enigma de una tarde de otoño. En una límpida tarde otoñal estaba sentado en un banco en el centro de la plaza de Santa Cruz, en Florencia. Naturalmente, no era la primera vez que veía aquella plaza: pero acababa de salir de una larga y dolorosa enfermedad intestinal, y me hallaba como en un estado de mórbida sensibilidad. Todo el mundo que me rodeaba, incluso el mármol de los edificios y de las fuentes, me parecía convaleciente. En el centro de la plaza se alza una estatua de Dante, vestida con una larga túnica, con sus obras pegadas al cuerpo y la cabeza, coronada de laurel, pensativamente reclinada….El sol otoñal, cálido y fuerte, aclaraba la estatura y la fachada de la iglesia. Tuve entonces la extraña impresión de mirar aquellas cosas por primera vez, y la composición del cuadro se reveló a los ojos de mi mente”. (Giorgio de Chirico)


•“Tenemos el arte para no perecer en la verdad”.

•“ !El arte y nada más que el arte! Es el gran posibilitador de la vida, el gran seductor de la vida, el gran estimulante de la vida”. (Nietzsche)

6 comentarios:

L´ HABITACIO D´ARLES dijo...

Buenísimo el texto
Y los aforismos del final.

Aunque soy un gran ignorante en el tema de la pintura, arquitectura y demás, seguro que volveré a pasar por aquí.

Por cierto, Giorgio de Chirico pudiera haber tenido algún cáncer intestinal, o una ileocolitis infecciosa o una enfermedad intestinal inflamatoria (Crohn o una colitis ulcerosa). Lo digo porque las enfermedades crónicas suelen dar una visión de las cosas muy especial, en ocasiones pesimista, pero si se tiene la suficiente sensibilidad para darle la vuelta al dolor, esas percepciones dan creaciones estupendas.

josé luis molinuevo dijo...

“La esencia de la enfermedad es tan oscura como la esencia de la vida”.(Novalis. Citado en Amras, p.9, por Thomas Bernhard).

Fram dijo...

Siempre me sedujo la concepción nietzscheana del arte como ese mago que salva y cura.
Nicolás de Stäel creía en el poder terapétutico de la la pintura.
El artista sufriente, abismado vertiginosamente hasta su salvación Deus ex Machina.
He conocido artistas que dicen no sentir nada cuando crean. Sin dolor, sin placer. No se sé si son totalmente sinceros, pero su obra me convence.
Creo que hay un tipo de artista que no puede afrontar la creación sin arriesgar algo de sí; sin padecer un desasosiego interno en forma de malestar psíquico o físico. Y también creo que hay otro tipo de artista que no padece, que tiene un sistema metabólico muy potente y puede caminar sobre la vida como sobre el agua.

Azaleazul dijo...

Me encanta la imagen, y las citas finales me resultan extraordinariamente evocadoras (se me viene a la mente el poema de Alejandra Pizarnik titulado "Solamente", y otra cita de Nietzsche de "Sobre mentira y verdad en sentido extramoral": "Las verdades son ilusiones cuya naturaleza ilusoria se ha olvidado").
Quiero decirle que sigo su blog desde hace algún tiempo, y que siempre lo encuentro muy interesante.
Gracias. Un saludo.

Azaleazul dijo...

SOLAMENTE
ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios
ya comprendo la verdad
ahora
a buscar la vida
Alejandra Pizarnik

Bueno, he añadido aquí el poema al que hago alusión en el comentario anterior.
Me gustaría mucho saber qué opinión le merecen estas asociaciones...
Saludos

Anónimo dijo...

sí, el arte...a veces río no del arte, por el arte. Qué palabra tan vacia