domingo, 12 de abril de 2009

La filosofía de Renfe


15 comentarios:

bLuEsMaN dijo...

Siempre me ha gustado ver mensajes por las calles, incluso los más absurdos. Anuncios, pintadas en las paredes,.... cosas que aparentemente no tienen mayor valor pero que en cualquier momento pueden ser vehículo de algún significado.

Aquí tengo más problemas. Quizás me cuesta vincular el "adquirir" (consumismo) con lo de "sin dudas existenciales" (forma de ser).

logiciel dijo...

jajaja! Brutal!
Los de la RENFE no saben que sin dudas existenciales no somos nada.

vfedor dijo...

Me vino a la cabeza eso de Nietzsche "no existe la filosofía, sino los filósofos"

Anónimo dijo...

No me extraña, habría que ver está imagen en conjunción con la campaña de La Junta de castilla y León "Castilla y León es vida" según la cual "no hace falta ser filósofo para saber lo que es la vida y lo que no"
Saludos

logiciel dijo...

Además, me parece bastante despectivo que se presuponga que antes de que el revisor nos pregunte: "¿quién eres? ¿de dónde vienes? ¿a dónde vas?" no nos lo hayamos preguntado antes...

Fram dijo...

No me cabe duda que los publicistas han sido conscientes del doble sentido del término billete (=€), y del segundo sentido de la lectura del texto descontextualizado de su marco comercial empresarial (Renfe). Hay ahí una trivialización de las conclusiones filosóficas todas sobre lo necesario para disfrutar del viaje existencial sin dudas: billetes, de 500 € a ser posible.

PD: Podían haber rematado con la coletilla TrenFé.

Anónimo dijo...

Me extraña muchísimo que de este "cartelito" se puedan sacar conclusiones más allá de la advertencia-ruego (tanto más lo segundo que lo primero)que los señores de la RENFE formulan en clave de humor (quién sabe si haciéndose eco, o no, del eslogan aquel que utiliza la junta de Castilla y Leon)precisamente para disuadir a aquellos "seres-ahí" tentados de "viajar peligrosamente" y que, presumiblemente, en la mayoría de los casos, se salen con la suya.

logiciel dijo...

Por eso mismo. ¿Qué tiene que ver la duda existencial con colarte en el tren?

Las conclusiones que se pueden extraer son inagotables. Tantas como dudas existenciales tenemos (?)los humanos. Sigamos.

Anónimo dijo...

La duda existencial por excelencia es aquella que puso de moda Hamlet; ¿ser, o no ser? En el caso de un viajero sin billete, los llamados "polizones", esa duda del ser o no ser se traduce en ¿me pillarán, o no me pillarán? Y esa es, efectivamente, una duda existencial donde las haya, puesto que su resolución no depende en absoluto de la voluntad de quien se la plantea -ni de los polizones, ni tampoco de los señores de la RENFE tan preocupados por el tema- sino del curso mismo de los acontecimientos... É aquí el motivo de angustia y el asunto problemático del que pretende dar cuenta este cartel, que bien podría expresarse así: “¡Señores pasajeros!, para que la cosa funcione deben ustedes abonar el importe del pasaje. De cualquier otro modo, la compañía se verá obligada a emprender acciones legales contra ustedes (contra todos nosotros, en tanto que potenciales usuarios del ferrocarril), entre las que se incluyen no sólo las denuncias a particulares sino que nos acabemos planteando, por ejemplo, convertir a los revisores en auténticos “guardias de la porra” que no dejen abordar el tren a nadie que no acredite previamente esa “adquisición del billete”.

No se cómo lo verás tú pero a mi me parece un problema bastante real, cotidiano, socialmente relevante y para nada frívolo o incluso alejado de la filosofía. Precisamente fue Heidegger –promotor muy a su pesar del discurso existencialista- quien achacaba a la filosofía su impronta epistemológica, su ser “amor por la sabiduría” que no sabiduría misma, y por lo tanto ser insuficiente, cuando no directamente incapaz de referirse a este tipo de cuestiones existenciales o vitales, precisamente por estar cargada de prejuicios.

josé luis molinuevo dijo...

La duda existencial como materia filosófica se convierte ya en un elemento de ficción. Quizá por eso el Heidegger que citas, anónimo, (tu texto se merece una firma)declara (Los conceptos fundamentales de la metafísica) que el filósofo es un mentiroso compulsivo. Quizá tenga razón y sólo se pueda ser buen filosófo si uno en el fondo no siente lo que dice.

vfedor dijo...

con los filósofos, siempre las máscaras !!!

logiciel dijo...

Puestos a ser pragmáticos, anónimo, a mí la única duda existencial que me plantea la RENFE cuando llego con un retraso de media hora hora - en el mejor de los casos- y para obtener un justificante me envían a la central es si libero mi instinto asesino o no.

saludos

Anónimo dijo...

Filosofar es disentir, efectivamente.

Javotxu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Tratan de tocarnos la moral porque no tienen otro modo de no perder dinero. En la actualidad, no pagar billete en Renfe es relativamente sencillo. Como se ha extinguido la figura del revisor sólo les queda manipular nuestra conciencia. Los responsables de la campaña no se paran a analizar el mensaje en profundidad teniendo en cuenta que el rebaño leerá, y la gran mayoría, obedecerá. De todas formas quedan muy pocos tránsfugos en Renfe hoy en día. Este cartel cumplirá con su completa extinción.