domingo, 24 de mayo de 2009

Óscar, ponte en mi piel.


Una vampira adolescente reformula el imperativo categórico kantiano: "Óscar, !ponte en mi piel!".

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El rey Carlos de La reina Margot no lo hubiese hecho.

Pepo dijo...

A mí me sorprendió mucho el gesto, la decisión moral de la víctima mordida por la vampira. Lo que elige la señora mordida ya en el hospital, cuando toma conciencia de en lo que se ha convertido. De repente ese gesto vino a resituar éticamente toda la manipulación de la "vampira" (si no me equivoco en la novela era un castrado, y hay un plano muy rápido en la película que lo sugiere; en realidad los dos personajes son muy ambiguos, ella y el chico, que también parece a veces una chica) respecto a la relación que se trae con el chico, el "sustituto" del viejo.

Anónimo dijo...

No he visto la película, pero esta imagen me recuerda a "A tale of Two Sisters" una película de Kim Jee-Woon adaptada de una leyenda coreana. Estas adolescentes obligan a ponerse en la piel de la fragilidad y el sadismo.

G.

josé luis molinuevo dijo...

Cierto,Pepo, y la película plantea muy bien cómo en la ambigüedad moral que acompaña al nuevo tratamiento de los hijos del mal cabe un momento de elección.Es la alternativa a la inocencia manipuladora.

Anónimo dijo...

Me gustó esa película.
A mí me resultó totalmente romántica.
Es extraño porque quería verla desde hace tiempo y pensé que al hombre con quien la ví le gustaría más que a mí.
Creo que no fue así. De todos modos, quizás por vivir mi sangre de otra manera, yo sentí cosas totalmente distintas.

Marcosuiz dijo...

Cuando la vi pense que el titulo de la pelicula deberia haber sido "Ponte en mi piel",aunque comprendo el de "Dejame entrar"desde un punto de vista comercial.