viernes, 6 de agosto de 2010

El origen, decepción.

Acabo de ver la película. Mi impresión es que se trata de las aventuras del Equipo A contadas por Zizek: mal rollo lacaniano y esteticismo en los efectos y afectos especiales. Nolan, más que un extractor, es un predator de ideas e imágenes ajenas. Ya lo señalé a propósito de El caballero oscuro en este mismo blog.

8 comentarios:

Mara dijo...

La curiosidad me puede y...he ido a ver la película.
Sabía que sería como dices.

Abrazos.

Jordi M.Novas dijo...

Ojalá la mitad de los blockbusters fueran como Origen. Yo disfruté como un enano.

Ernesto dijo...

Ya vi la pelicula.. desde que vi el thriller me encanto.. espere con ansias su estreno.. y no defraudo.. claro si ves una pelicula ya prejuiciado es imposible disfrutarla.. Yo soy admirador de estas peliculas de ciencia ficcion que ayudan a abrir nuestra mente.. a ver mas alla de esta realidad.. a tener vision.. y no ser personas cerradas.. Matrix me encanto y pues en cierta medida tienen un cierto parecido.. Me encanto el suspenso y el cierre fue grandioso.. abierto para una segunda parte de esta gran pelicula..

Pepo Pérez dijo...

A mí me pareció un producto ingenioso, pero nada más. Una tontería, vaya, aunque "entretenida". También me parece significativo como el producto de máximo nivel que es capaz de dar Hollywood ahora mismo, Nolan representa la máxima "intelectualidad" de hoy en la gran industria del cine USA. En los 70 películas como French Connection, Serpico, Tarde perros o Taxi Driver aspiraban a los Oscars.

Aprovecho el comentario para saludarte de nuevo y mandarte un fuerte abrazo, José Luis. Hacía tiempo que no me pasaba por aquí (llevo todo el verano reconcentrado con un trabajo) y me he encontrado con tu nuevo libro, y además descargable bajo Creative Commons, increíble. Muchas gracias por este regalo; ya lo he hojeado y me he detenido en particular en tu análisis sobre Le Mépris, que da la casualidad que vi hace un par de semanas (me encantó). Espero leerlo y disfrutarlo con tranquilidad en breve. Lo dicho, enhorabuena, muchas gracias por compartirlo y un fuerte abrazo.

josé luis molinuevo dijo...

Coincido contigo Pepo. El origen es un placebo.La fórmula se repite desde Matrix: estruendo, efectos especiales y, de repente, silencio, para soltar la gansada en plano medio, estás en el infinito, formas parte de él, la parte, el todo, la parte contratante de la primera parte...Se oye en la sala el ruido del paso de la tontería por los gaznates, se intuye el movimiento de la mano suspendido sobre el pozal de palomitas. Un mundo feliz, edificante y edificado. Y luego a desvariar.
Sí, tienes razón, hay alguna diferencia con Taxi Driver.
Espero que disfrutes del libro.
Un abrazo

Pepo Pérez dijo...

La comparación con "un mundo feliz" no me parece ni de lejos exagerada, y ya me imagino que lo has dicho con ironía. Aquí estamos todos, recibiendo las dosis de "soma" y todos tan contentos. Cada vez me sorprendo más de la capacidad de control invisible del sistema, disuasión de buen rollo y entretenida, y encima pagamos por el "espectáculo" (Debord ahí sí lo vio claro).

Menudo profeta Huxley, o tal vez ha sido el mundo que le ha leído después (nosotros) el que se presta a cumplir la profecía de ficción. Yo entiendo que la gente se pueda entretener, pasar un rato bueno, etc., tomando el "soma" de la industria cultural (ya digo que entiendo que uno se lo pueda pasar bien con Origen), pero aplaudirlo enardecidamente como si fuese cultura de verdad (y encima como cultura "popular", el término ha hecho mucho daño porque cuela de matute algo disfrazado de lo que no es), esto, esto sí que me deja perplejo.

Algo más positivo: me ha gustado mucho tu apreciación sobre el diálogo en Le Mépris acerca de la "psicología" de Ulises. Es que esa discusión me hizo mucha gracia, me fijé al ver la peli; me pareció muy bonita porque ejemplificaba de manera ágil, no cargante (qué grande Fritz Lang as himself), la discusión en torno a los personajes del material "clásico" frente a sus versiones "posmodernas" (el héroe neurótico moderno;por qué se fue de Ítaca, qué pasó con Penélope, por qué tardó tantos años en volver, etc.).

Lo que dices me parece una verdad como un castillo, pero yo no había caído: el mundo clásico TAMPOCO FUE ASÍ como creemos nosotros que fue leyendo la Odisea (o lo que toque). Es nuestro mito sobre el mundo clásico ("natural", "sencillo", "de una pieza") lo que nos tapa el bosque.

(los planos del mar y las estatuas policromadas también me fascinaron).

Abrazos.

josé luis molinuevo dijo...

Mi decepción con El origen es porque creo que ya nos merecemos un cine de ciencia ficción del siglo XXI, y no camelos neobarrocos en la imagen y tonterías pseudofilosóficas de rebajas. Es una película inactual y sin el encanto de retrofuturo de otras. Es una película para minorías...de edad. La cultura de las nuevas tecnologías del XXI no parece llegar a este tipo de cine.

Lo que me fascinó de Le Mépris es que se trata de una visión fresca de qué somos ahora- qué cine hacemos. Un Godard metiendo dialogos copiados de su ruptura con Karina, una disección en canal del infantilismo emocional de los intelectuales de su generación, homenajes a un cine ya imposible, a otro americano y europeo que está dando sus últimas y magníficas boqueadas. Y en el fondo lo que tú señalas a propósito de Ulises, el gran tema de las humanidades hoy. Es un ajemplo de Cultura a secas, como he señalado en el post sobre neurociencias.
Godard responde en la película a la misma pregunta que hace Natorp en el título de su famoso opúsculo, la pregunta de las humanidades contemporáneas: "Lo que los griegos son para nosotros". Que no es lo que nos han contado.

Pepo Pérez dijo...

Imagino que se me ha entendido antes cuando decía lo de cultura "popular". Por supuesto, no lo decía por el cansino (y superado) tema alta/baja cultura, sino por el asunto falsa cultura popular y "producto".

Origen para mí es "producto" 100%, no vi nada auténtico en ella, y no me refiero solamente a que saquee de aquí y allá. Tampoco vi nada humano en la película, y lo poco que hay es impostura por exigencias del manual de guionista (la culpa del protagonista por la mujer perdida). Pero he visto que se ha recibido en algunos casos como "nuevo hito", "gran obra de autor", "llena de arte", etc., y esto es lo que me sorprende. ¡Pero si es producto cien por cien! Y sí, como dices, la película nace "viejuna"... en origen.