lunes, 26 de septiembre de 2011

nómadas

El cosmopolitismo del nómada y sus experiencias son posibles por su emergencia como nueva clase socioeconómica. Su movilidad es distinta de otras movilidades impuestas, como por ejemplo la inmigración. Es la otra cara de la vida móvil. Así Canclini anota: “El pensamiento posmoderno redefine a los sujetos como nómadas. Basado en la experiencia de migrantes, artistas y exiliados, y tomando poco en cuenta las estructuras económicas y socioculturales, los flujos de mensajes y bienes que hacen posible la experiencia nomádica, estos autores exaltan la desterritorialización y ven el debilitamiento de lazos de pertenencia nacionales o locales como una liberación (Deleuze, Guattari, Lyotard). En vez de las estructuras durables de sentimientos, la relocalización táctica de experiencias y conductas”.
Y concluye: “En pocos autores posmodernos se registran como parte de las transformaciones los dramas de los sujetos individuales, familiares, étnicos, para los cuales migrar genera más desarraigo que liberación, vulnerabilidad que riesgo, más soledad que enriquecimiento por multiplicación de pertenencias” [1].
[1]García Canclini, Néstor. Diferentes, desiguales, desconectados. Mapas de la interculturalidad. Gedisa,Barcelona, 2004, p.162 y 164.