jueves, 15 de diciembre de 2011

el hombre de las estrellas









La cámara puede fabricar ilusiones, pero sin película las destruye. Es lo que que sucede en la maravillosa primera parte de este film de Tornatore, y la desilusión sobreviene precisamente cuando se nos muestra en la segunda parte que la cámara no tiene película, que todo ha sido un engaño.