jueves, 24 de mayo de 2012

el plante de los Rectores

Si hay algo que caracteriza al Rector de una Universidad española es el ser un culo di ferro. Llega al Rectorado pactando en sesiones interminables con los PAS y los estudiantes, algo menos con los profesores. Se mantiene en el cargo haciendo equilibrios en los Claustros, Consejos de Gobierno, mendigando dignamente reajustes infinitesimales del presupuesto con el Consejero de su Comunidad Autónoma. Pactar va en su ADN. No siguen la doctrina Anguita: en vez de programa, programa y programa, siempre pacto,pacto y pacto. Es su ejercicio de responsabilidad.

 Sorprende ahora la actitud levantisca con el ministro de Educación. El pretexto administrativo es el de una convocatoria no realizada en tiempo y forma. Los contenidos son las reformas introducidas en un Real Decreto. Su reacción es la de hooligans con espíritu de otro mayo del 68. Están empezando a levantar los adoquines, ¿verán el mar? Miedo me dan, con la que está cayendo parecen la reliquia de un mundo olvidado.

2 comentarios:

Ácido Girls dijo...

PSOE y PP se tiran los trastos uno al otro y mientras Wert nos informa de las características de la salvífica democracia: esto es así. Podría, directamente, haber dicho "asín", que ya queda "cuadrao". Se reducen becas, se despide a profesores, se carga a otros de horas lectivas, se obliga a cursar másters estúpidos y siempre hay que pagar tasas para algo. Los rectores han reaccionado tarde, muy tarde, y han bebido demasiado de la mano de la ANECA y todo el lío. Mientras tanto, los estudiantes, comen de la mano de profesores que no les permiten progresar y se emborrachan antes y después de los exámenes para olvidar. El recorte a los rectores no les mola. A nadie. Al menos es la primera piedra que se tira al tejado.

josé luis molinuevo dijo...

Con ser importante, el tema de los recortes me parece menor en el contexto de la crisis económica que afecta a otros colectivos sociales. Lo que se está preparando es el cambio más profundo de las estructuras universitarias que se ha conocido, con desaparición de titulaciones, de Másteres, fusión de Departamentos, Universidades...Todo ello por la vía de los hechos y sin directrices claras. Me parece lógico que los estudiantes protesten y cualquier miembro de la comunidad universitaria. Pero los Rectores son cargos unipersonales que representan a toda la Universidad y tienen que protestar, ciertamente, pero también negociar. Porque, no lo olvidemos, a la sociedad española no le ha interesado nunca, realmente, ni la Universidad ni la Cultura, siempre bajo sospecha.El Ministro no ha hecho más que expresar públicamente, con la zafiedad de tertuliano que le caracteriza, el tópico que circula sobre el profesorado y estudiantes universitarios: que la corrupción está instalada en el sistema de acceso al profesorado y que la mayoría somos todos unos vagos. Todo lo injusto que se quiera. En vez del monstruo del lago Ness, los periódicos acuden en época de escasez de noticias, cada vez con más frecuencia, a las socorridas estadísticas sobre los temporadas de vacaciones y el hábil manejo de los Moscosos que disfruta la comunidad universitaria, para indignación edificante del personal.
Mientras hubo dinero lo han tolerado para que no haya ruido, pero en cuanto se ha acabado somos los primeros en caer. Y habrá, ciertamente, que responder. Pero en muchos sentidos. Aunque en la mayoría de los Estatutos universitarios se recoge, como no podía ser menos, que la Universidad es un servicio social, la verdad es que no nos hace mucha gracia rendir cuentas y, menos todavía, ofrecer lo que la sociedad demanda. Somos cosa aparte. Pero, eso sí, financiados.