domingo, 17 de junio de 2012

Hopper


El lunes pasado tenía la guardia baja. Siempre aplico a las imágenes la recomendación de Adorno de que un pensamiento solo es verdadero si va contra sí mismo.Es decir, un pensamiento en imágenes solo es verdadero si va contra las imágenes del pensamiento.

 Estaba viendo Hatufim, y saltaba de esas imágenes a las de Homeland, sin lograr establecer ninguna relación icónica. Entendí que el prerrafaelita Damian volviera loca a Carrie, pero ¿cómo relacionar sus imágenes de Cristo torturado al gusto americano por Al Qaeda con los pobres soldados israelíes degradados hasta extremos inconcebibles? Y entonces surgió la imagen de Yael en la cama, incapaz de superar el no regreso de su hermano. Y funcionó el principio de asociación con la de Hopper. La puse. No debí hacerlo.

 He recordado que durante años he tenido en el salvapantallas del ordenador en la Facultad la imagen de Hopper Camino del Maine. ¿Por soledad, incomunicación? Menos lobos.Estoy como un rey, maldiciendo los recortes. He mirado abajo en el blog  y he visto que tengo un recopilatorio de Hopper con música de Tom Waits. La gloria.

 ¿Entonces?

 Antonioni, Tarkovsky y tantos otros insistieron en sus entrevistas que si quieres sentir una imagen tienes que dejar toda esperanza, mística, simbólica, metafísica, para sentirlas directamente, sin la mediación conceptual. En vano. La gente no renuncia a ponerse existencialmente estupenda. Yo, al menos, lo intento. Cuando veo las figuras de Hopper no pienso en la soledad, incomunicación y todas esas zarandajas existencialistas, sino que siento a unas personas ensimismadas, en compañía de la mejor de las soledades, que poca veces se nos permite: estar simplemente a gusto con uno mismo. No sufren, están disfrutando de sí mismas, y eso me hace buscar también su compañía.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

La gente no es lo suficientemente superficial y cree adivinar detrás de las imágenes extrañas esencias ocultas que dotan de sentido a lo que ve, infravalorándolo en realidad. En el expresionismo abstracto hay gente que ve almas torturadas en lugar de composiciones de líneas, colores...

josé luis molinuevo dijo...

Perfecto, completamente de acuerdo.
saludos

Iván Macías Macías dijo...

Cuando uno quiere, lo que se dice, "tener palabra de honor", ha de ser esclavo de sus propias palabras, someterlas a alguna fé, creencia, patria, partido político, tribu urbana...

Esto es un problemón para la filosofía, cuya más íntima esencia es la duda y el asombro. Hasta de ti mismo. Hasta de tu sombra.


Llevo una semana y pico trabajando en algo así como un texto adorniano que intenta resultar esperanzador/claro/determinante a la vez de atroz/oscuro/ambiguo. Me ha resultado imposible. Lo único que he podido hacer es borrar todo y plantar una cita de Schopenhauer y un directo de youtube de Opeth. A ver si para la próxima puedo prescindir hasta de la cita. Cuando yo iba, usted ya venía...

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo. Precisamente es la gente la que es demasiado superficial. Son los gafapastas y los filósofos los que ven demasiadas esencias.

Anónimo dijo...

Ni la Filosofía ni las gafas de pasta permiten "ver" esencias, creo yo. Al menos en mi caso, las gafas me permiten tener intuiciones más claras y nítidas. Los conceptos quizá hagan que las intuiciones no sean ciegas (que pueda ver algo como algo), pero lo que se dice ver esencias, de momento no he visto ninguna.

Iván Macías Macías dijo...

Perdonad que vuelva, pero este tema me enciende:

Hay quienes ven muy claro quiénes son los terroristas y quiénes los libertadores. Hay que tener suma cautela con ver las cosas tan claras. Yo creo que a veces hace falta ser un poco más ciegos, romper los prejuicios de la apariencia, para prestar atención a la escucha: lo que dicen otros. Me gustaría creer que la estética no es solo imagen (lo visible), pero lamentablemente, los libros solo han podido leerse...

Para tocar, para oler, para escuchar (en directo) hace falta vivir. Al menos es lo que interpreto del gran maestro por aquello de la razón vital. Algo más mediterraneo en definitiva, capaz de quedar fascinados también con aquello que nos escriban desde el norte. En la mezcla, no en la expulsión, está la solución. Creo que España sabe mucho sobre eso, más allá de la maldita Black Leyend que tenemos que soportar gracias precisamente a las superficies y a los prejuicios (no nos engañemos, estamos consiguiendo que España sea el lugar de recreo de los alemanes para el verano).

Un saludo.

David Porcel dijo...

Claro, claro, ¿pero puede ver así las figuras de Hopper quien desconoce esa sensación de estar a gusto consigo mismo?...Lo digo porque parece que cada vez más necesitamos del otro, de lo otro, para vivir...No viene mal recordar que hay otros modos de estar en el mundo. Un abrazo

josé luis molinuevo dijo...

Cierto David, pero quizá necesitamos del otr@ para sentirnos sentir
Otro abrazo

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

Me dedico a esneñar. Intento que en un sentido socrático del término. Esa es mi circunstancia.

Tengo la impresión de que sentir una imagen sin la mediación conceptual, es decir, Hopper, es, al mismo tiempo, lo más fácil y también lo más difícil.

Enterrar las imágenes en significados es el modo habitual de matar los mitos, la poesía, el arte...

La anámnesis es un buen antídoto. Pero lo veo como un proceso lento que culmina en un clímax. Es lo opuesto a la inmediatez del mundo en "tiempo real".

Un saludo.

josé luis molinuevo dijo...

Lo más difícil y menos glamouroso son los intermedios. Renunciar a la mediación conceptual no es renunciar al concepto: somos una totalidad corporal. Es simplemente renunciar a ser mediatizado por lo que sea.
Tengo la impresión de que, así como no aceptamos lo real en filosofía, tampoco aceptamos la imagen.
Por eso, no se me ocurre mejor respuesta a la pregunta ¿qué hay detrás de las imágenes? en un museo: la pared.

Otro saludo

Programa 3.6 dijo...

Vaya, creo que el anterior no entró y sólo quería decir que Hopper y Le Corbusier me hacen sentir bien.

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

A ver si consigo expresar las ideas que me han rondado hoy la cabeza.

Estaba leyendo a Baudrillard: "The reality principle has disappeared, but it has left us with reality, which keeps on running like a headless chicken." (Cool Memories, V)

Esta "realidad" que corre como pollo sin cabeza es la de las "imágenes en tiempo real". Continuamente se las califica de "históricas" pero su lugar es el desierto, no el de la memoria o la
identidad.

Detrás de otras imágenes se amalgaman recuerdos de todo tipo, simbólico o sentimental, identidades frágiles y efímeras. Del tipo de las fotos por las que Leon el replicante arriesga la vida.

Una "imagen" es "real" si es fértil en "memoria" e "identidad" o, en términos de Baudrillard, nunca terminas de verlas del todo.

No sé si esto lleva a alguna parte pero me parece adecuado dejarlo aquí como comentario.

Me entusiasma el tema. Espero poder asistir a alguna conferencia tuya el próximo curso.

Saludos.

josé luis molinuevo dijo...

Me interesa mucho lo que comentas Eugenio de tu experiencia con las imágenes en la docencia. ¿Qué posibilidades hay? Cuando les hablas de un tema filosófico actual, además de leer un texto, ¿empleas imágenes? ¿Lo "comprenden" mejor?

Es muy interesante lo que dices de la identidad: el perfil como la suma de las imágenes que nos han gustado, que somos.

Respecto a la anámnesis (conocer reconocer)tengo la impresión de que el principio de las imágenes es distinto del de la narración: no la sigue si no funciona la anámnesis, pero reclama novedad en las imágenes. Al fin y al cabo pocas cosas hay más tristes que la imagen como cita. Me quedo con las películas, pero prefieron borrar de la memoria las historias del cine de Godard
Otro abrazo

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

Cuando relacionaba imágenes con
identidad y memoria me rondaba la mente Blade Runner pero sobre todo también las manos de la cueva de El Castillo atribuidas ahora al Neandertal.

Creo que para explicar Filosofía uso primero la ficción, la narración (el viejo "mito"), ya sea literaria o cinematográfica. Lo habitual es comprender el concepto a través de la historia. La identificación con el personaje funciona como una especie de variante primitiva de la anámnesis. Por ejemplo, este curso trabajé la ilusión trascendental y los postulados de la razón práctica con Another Earth. Creo que funcionó bien pero, en general, en este caso, la imagen no pasa de ser una "cita", está en segundo plano. Recuerdo la entrada que dedicaste a Le Mepris.

Sin embargo, el pensamiento en imágenes aunque más escaso también es más fructífero. Cuando un alumno empieza a pensar directamente tomando como punto de partida la obra de Zdzislaw Beksinski o a partir de la forma de la nave de Silent Running, empieza a reflexionar de un modo original sobre cómo la Técnica imita a la Naturaleza... Evidentemente, en estos casos, la novedad es crucial.

Sensibilidad e imaginación no son facultades cuyo desarrollo sea prioritario dentro del sistema educativo. También como profesor yo soy inexperto en el tema. Me esfuerzo en dar oportunidad a que "salte la chispa". Cuando ocurre en el aula es casi una epifanía.

Saludos.

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

Hopper says 'If it can be said, then there's no point painting it'
The reciprocal: 'If it can be painted, then there's no point talking about it'

Hopper. 'I have never painted anything but light on a wall'

Buadrillard, Cool Memories V.

Me han parecido dos citas de Hopper apropiadas para esta entrada que me ha hecho pensar tanto.

Gracias por compartir.

Un abrazo.

josé luis molinuevo dijo...

Gracias Eugenio por compartir tus experiencias. Lo cierto es que resulta difícil un pensamiento en imágenes en el aula, entre otras cosas por la separación con la vida real, de la docencia con la investigación, y del trabajo conjunto con los sistemas obsoletos de evaluación.
Lo que sigo sin entender es la famosa "innovación docente" que dicen promover las autoridades educativas y que se traduce en más de lo mismo, eso sí, con nuevas tecnologías.
ABRAZOS

Pepo Pérez dijo...

Cuando leí por primera vez los ensayos de Tarkovski ("Esculpir en el tiempo"), dos cosas me llamaron la atención por encima de todo lo demás:

-Su conmovedora fijación con el "sacrificio" (no viene al caso)

-Su concepción del cine, como bien mencionas en la entrada. El cine son imágenes, luego no es –no debería ser– literatura, según Tarkovski. Y al hilo de eso, su irritación cuando le preguntaban por ejemplo ("¿qué es la zona de Stalker?") o por el significado "alegórico" de la presencia recurrente en sus películas del agua corriendo, de la lluvia, el bosque, etc. Tarkovski, desesperado: "la zona es la zona", la hostia, y el agua tampoco es ninguna "alegoría". El agua estaba tan presente en sus películas, como el bosque, etc., sencillamente porque eran cosas que amaba desde pequeño y amaba filmarlas. La imagen desprendida de simbolismo, sin intenciones escondidas o cifradas.

Esto, que parece tan "simple", me hizo repensar un montón de cosas, y recordar esos pasajes con los años, y relacionarlos con otros artistas. Ahora, y una vez más, a propósito de tu entrada. Y de la cita de Hopper que copia Eugenio Sánchez, muy pertinente para lo que comentabas.

¡Un abrazo!

josé luis molinuevo dijo...

Hola Pepo, Tarkovski es, efectivamente, otro caso como el de Hopper. Yo casi le doy por perdido. Acabo de tener otra experiencia académica, una más, en ese sentido.
¿Alguna vez haremos caso a los artistas?
La suprema aspiración es llevar una vida a pie de página. Ya es triste.