martes, 11 de diciembre de 2012

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2 comentarios:

Imalogo dijo...

http://www.imalogo.es/imagenes/5720vidw66kyp899bu.jpg

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Salustiano Fernández dijo...

Desnudo siempre y encerrado desde hace mucho tiempo ha estado el pensamiento. Es mujer (por eso concibe) a la que la necesidad, por un lado, y el miedo, por otro, pusieron mirando hacia abajo para cavar como ciego topillo túneles en la tierra en los que resguardarse y encontrar gusanos, algo de vida (invertebrada) con la que alimentarse. Ahí sigue, pero ahora lo sabemos o lo intuimos. La imagen es clara y distinta que diría Descartes, pero no es innata, ha habido que forjarla para que sea algo más que mera fantasía. ¿Salida? Por arriba, al aire, a la luz. Incluso por los lados, que las paredes no son tan sólidas que una certera patada no las haga retroceder. La caverna resultó ser un embalaje y nosotros la mercancía. Tal vez un regalo. Una monada. No una mónada.