Es una novela y
por momentos parece más interesada en seguir los devaneos amorosos de la
“grieta glacial” aquejada de una cierta “pasión turca”. Con dudosas
comparaciones como su violación en el tren y que “forcejear sería tan inútil
como la resistencia de Europa occidental ante su hundimiento a manos de Hitler”.
Bien es cierto que el detalle de esos momentos se desvanece ante la
investigación rigurosa y minuciosa que ha hecho la autora ampliando las tesis
desarrolladas en sus Memorias por LR. El leitmotiv ha sido la constatación
de que “Ninguno de ellos soportaba el éxito de una mujer en un mundo de
hombres”. Y que “Para ella, el hecho de ser mujer tuvo mucho que ver” con las
insidias durante y las graves acusaciones después del Tercer Reich.
La hace decir: “Ellos
solo ven a Hitler. Con él se ganan bien la vida, pero critican que yo me la
ganara”. Me recuerda otra expresión de Ernst Jünger cuando se quejaba de que “moralizan
a mi costa”. Y más todavía cuando LR reprocha a generaciones posteriores el “alzarse
como jueces supremos de una época que no conocieron”. No le falta razón y
podría hacerse un cierto paralelismo con la situación española de ayer y de hoy.
Recuerdo una conversación, hace mucho tiempo, con Eugenio Trías en Palma de
Mallorca. Habíamos coincidido en un tribunal de oposiciones y Eugenio, de
natural amable y risueño, lucía esta vez un look inquietante de poblado bigote
y encima unas gafas negras por la reciente operación de ojos. Salió en la
conversación el tema del libro que había publicado nuestro compañero de Área (Estética
y Teoría de las Artes) Rafael Argullol, El fin del mundo como obra de arte.
Confesé mi incomprensión, envuelta en un leve rechazo. Yo venía de hacer unas
investigaciones sobre Heidegger y el nazismo y estaba en modo de pequeño
comisario político. Me llamó la atención la palabra de Eugenio sobre LR: fue “grande”.
Esta palabra no tenía muy buena prensa después de la diatriba de Susan Sontag
sobre LR, pero tengo la impresión de que le encantará a la autora de esta
novela.
Sin embargo...

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