jueves, 10 de julio de 2008

Ex ciudadano



“Hay dos clases de gente: los que van a alguna parte y los que no van a ninguna.
Soy un ex ciudadano de ninguna parte, a veces echo de menos mi hogar”.

2 comentarios:

Vicente Luis Mora dijo...

Ya sé que no tiene nada que ver, José Luis (o quizá sí, porque las masas son errantes, como estrellas en marcha), pero me he topado con esto y quiero saber tu opinión:

“La rebelión de las masas, de José Ortega y Gasset, heredero de Psicología de la multitud, de Gustave Le Bon, el ensayo donde se localiza al arquetipo que destruirá a la civilización: el hombre-masa inhabilitado para la autonomía psicológica, enemigo de lo que no comprende (todo) y rencoroso ante lo sobresaliente. Gracias a La rebelión de las masas (no que se lea, sí que se intuye) la élite afina su desprecio por el mar de semblantes cobrizos, por los invasores ocasionales de su panorama visual”; Carlos Monsiváis, Los rituales del caos; Era, México, 2003, p. 22.

josé luis molinuevo dijo...

Gracias, Vicente, por el texto, no lo conocía. He posteado las declaraciones del "filósofo" Ben Rumson, sacándolas del contexto de un capítulo que estoy escribiendo sobre los seres errantes, los nuevos Prometeos del mal, tan solitarios.
En cuanto al texto de Monsiváis, me parece, (él mismo lo reconoce) que toca de oído, es decir, sin leer la partitura. No es lo mismo multitud que masa, aquello de lo que hablan Poe y Baudelaire que sobre lo que escribe Canetti.
Por otra parte, para Ortega, el prototipo del hombre masa no es tanto un fenómeno cuantitativo sino cualitativo. Es el "especialista", el que sabe mucho de algo, ignora lo demás y opina sobre todo. Gracias al prestigio conseguido en un campo, extiende y llega a imponer su criterio en los restantes. Entonces se pensaba en el ingeniero, luego en el mandamás de turno en televisión, que hace pasar su gusto por el gusto del público.
En estos tiempos estaría representado, entre otros, por la nueva clase digital. Esto, ya es cosa mía.
Pobre Ortega, otra vez pasaba por allí...y se le aprovecha para saldar cuentas con otros.