domingo, 5 de febrero de 2012

cine de museo




Una auténtica poesía audiovisual en esta película de Lech Majewski.

4 comentarios:

Manuel dijo...

Lúgubre y sobrecogedora, parece que vuelvan desde el más allá y se encuentren en situación tétrica, me ha recordado mucho a Kieslowski y su poética de colores, también percibo un homenaje a Fritz Lang ( la mujer del cuadro ). Una pelicula también muy poética es " el árbol de la vida " de Malick, de lo mejor que se hizo este siglo.
De los videos adyacentes me ha llamado la atención el de los varilargueros de casaca roja conduciendo una " manada" humana. Todo es posible. Un saludo

Roberto Amaba dijo...

Hola, qué tal,

Es un tipo curioso Majewski, al que parece se podrá conocer algo más después de la hermosa El Molino del Tiempo. Se podría decir que es una especie de Greenaway del Este, obsesionados con la pintura, la ópera, la música, las familias disfuncionales (¿existe otro tipo?) fetiches sexuales, los números, etc.

De Majewski casi todo lo que vi me terminó sorprendiendo. "Blood of a poet" seguía esta línea casi experimental entre el cine y el museo haciendo un pastiche con sus propios cortos, pero me pareció más foja que esta Habitación de los ciervos. Entre las que prefiero: "Angelus" que era muy divertida, de las pocas películas realmente surrealistas que se han hecho en los últimos lustros, y haría un gran programa doble con algo del Roy Andersson de aquellos mismos años. "El jardín de las delicias" era extraña de narices, tenía todo para resultar pedante e inaguantable pero -todavía no sé cómo- me resultó lo contrario. "Wojaczek" era un biopic demoledor y sincero.

Un saludo.

josé luis molinuevo dijo...

Es cierto, me pregunto si será lo que conserva de mirada del Este lo que le impide caer en el manierismo. Por ejemplo, las escenas primarias de sexo en un contexto metafísico.

Roberto Amaba dijo...

Pienso que, al margen de su educación y de tan variados gustos artísticos, él ve así. Y debe ser un proceso bastante natural. Relacionarlo con Greenaway o con un sueco como Andersson, a pesar de no ser de la Polonia báltica sino más bien del sur, resulta curioso.

Con este tipo de "visiones locales" donde la cultura visual cada vez parece que es más biológica y fisiológica, siempre me acuerdo de cuando Tarkovsky estuvo en Italia y filmó ese bosquejo maravilloso que es "Tempo di Viaggio". La descoordinación entre su percepción y el entorno mediterráneo. Los ojos de un ruso educados en la estepa y en los iconos, empeñados en seguir viendo el paisaje italiano y la pintura renacentista en dos dimensiones. Hasta que intenta conciliar todo a través de la Madonna del Parto de Piero della Francesca.

Un saludo.