miércoles, 22 de octubre de 2008

Las ovejitas de telefónica





Jean-Luc Cornec's telephone sheep

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Superior!
Todas las conversaciones del mundo pasan por la piel de una oveja, por la lana de una oveja (haremos con ella mantas zamoranas que nos cuidarán del frío invernal, y esas mantas serán conversaciones).

Las conversaciones son la piel de mundo. No hay espesor. Todo es la máscara.

Agustín

josé luis molinuevo dijo...

!Y luego dicen que la superficie no es importante!Sólo lo descubrimos con la mirada inocente de una oveja. Un complemento al post anterior.
Un abrazo

Anónimo dijo...

¿Qué metafísico es capaz de olvidarse de sí mismo para poder pensar las cosas “en sí mismas”?
Las preguntas generalistas acaso puedan atizar como se merecen a quienes estudian mucho y entienden poco: atrévanse, señores eminentes, dejen en paz de una vez por todas las frases hechas y las divagaciones atractivas o indiferentes para los necios, estúpidas para los más listos que ustedes. Sí, sí, eminencias, intenten solucionar esas cuestiones tan urgentes. Y por favor, no me contesten que no les interesan esas preguntas, o que son cortas o juveniles, y les pido con disimulo que se retracten de decir que no tienen tiempo para ellas…Déjenlas sin respuestas disimulando estar demasiado ocupados con sus excelentísimas cavilaciones mercantiles.
Vale, ahora confiaré estúpidamente en ustedes, y me conformaré con que también se pudran en el extraño anhelo que todos padecemos. Aunque ustedes tengan un cierto estatus intelectual, son tontos como peces. Permítaseme añadir algo: son ustedes tontos como los reyes que fueron asesinos y tontos.

Anónimo dijo...

A ver, anónimo anterior, no te sulfures por favor, que resulta muy vulgar. Si no entiendes algo de lo que aquí se dice, pregunta y trataremos de descender a tu nivel.