martes, 21 de octubre de 2008

Son como niños

El mito de las vanguardias históricas de comienzos del siglo XX reaparece en las nuevas retaguardias del siglo XXI: ser como niños, tener la mirada limpia del niño, olvidar lo aprendido,ver y nombrar por primera vez, lograr un paréntesis cultural y filosófico. Era y es una boutade. Ya experimentaron en carne propia los románticos que el mito de la mirada inocente es una construcción ética. No ha habido ni habrá una mirada humana inocente, tan sólo alienada, que es cosa distinta. Por primera vez no se ve nunca nada. El ver es fruto de muchas miradas.

Cuando los adultos llegan a viejos algunos se vuelven como niños. No parece que sea una alabanza sino la constatación de la senilidad incipiente. La pretendida mirada inocente no es más sabia, sino resabiada. Y sólo se logra olvidar lo aprendido si se consigue aprender a olvidar.

3 comentarios:

Vicente Luis Mora dijo...

Hum... entiendo cuál es tu intención, José Luis, pero ando un poco cansado de que las vanguardias históricas tengan culpa de todos los desmanes actuales. Será que vivo en Estados Unidos, donde a los españoles se nos ve a veces bajo la Leyenda Negra y me aburre que paguen justos por pecadores. La "leyenda negra de las vanguardias" enrarece el ambiente, y es muy cómodo echarles la culpa a Breton y compañía de todo lo que nos parece sospechosamente fresco y cool, lo viejo disfrazado de nuevo. Ok, comparto tu crítica, José Luis, tienes razón en tu denuncia. No hablo de eso.

Pero, ¿no podríamos hacer la crítica de este modo? (y disculpadme la brutalidad y el exabrupto, que transparenta mi enfado con este asunto): en el arte contemporáneo actual abunda lo vacuo, lo falso y lo atrabiliario, porque la mayoría de los artistas de hoy no tienen los cojones de arrimar a la creación la fuerza conceptual, crítica y artística que tuvieron la mayoría de los creadores de las vanguardias de principios del XX.

Barrunto y barrito. Perdón por la agresividad y saludos.

josé luis molinuevo dijo...

Tienes, razón, Vicente respecto a las vanguardias. Pero lo cierto es que la reflexión proviene de la lectura de un pasaje del excelente texto de Alberto Santamaría, que probablemente conoces: "Poéticas y contrapoéticas. Los nuevos márgenes estéticos en la poesía española reciente".Sólo cuestiono que sea un modelo válido de "novedad" la mirada del niño que, por otra parte, tiene poco de inocente.
Abrazos.

josé luis molinuevo dijo...

Tienes, razón, Vicente respecto a las vanguardias. Pero lo cierto es que la reflexión proviene de la lectura de un pasaje del excelente texto de Alberto Santamaría, que probablemente conoces: "Poéticas y contrapoéticas. Los nuevos márgenes estéticos en la poesía española reciente".Sólo cuestiono que sea un modelo válido de "novedad" la mirada del niño que, por otra parte, tiene poco de inocente.
Abrazos.