lunes, 24 de agosto de 2009

orígenes



8 comentarios:

Pepo Pérez dijo...

Madre mía, me he quedado tirado al ver el tercer fotograma. No hay palabras. ¿De qué película es? (No hace falta que digas el dato hasta el final del hilo, pero esta desde luego es para verla). Al margen de eso, que sepas que ya he conseguido varias pelis de Sokúrov, entre ellas Madre e hijo. Ya te contaré,
abrazos

josé luis molinuevo dijo...

Hola Pepo, es de "El viaje de los comediantes" de Angelopoulos. Y sí, merece mucho la pena verla
Abrazos

ladudaquedudaquedudar dijo...

Hola, mi nombre es Raúl y también me he quedado de piedra ante estas tres imagenes y las dos solitarias frases; Realmente Impresionante.

Me fusilan las preguntas (no he visto la película):
¿Para matar uno tiene que romper con sus origenes, tiene que olvidar de donde viene, tiene que olvidar que también la victima viene de algún sitio o tampoco hace falta nada de esto?
¿Se quiere matar el origen, se quiere acabar con el mar de Jonia, a través de la muerte de alguien que viene de allí?
¿La guerra crea nuevos origenes a los que participan en ella, hace olvidar de donde viene uno?
¿La guerra como el capitalismo globalizado suspende la idea de hogar?

Outsider friar dijo...

Para quien no sabe adonde va, no es mala pregunta que trate de averiguar de dónde viene.

v V¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ polarporn dijo...

matar a golpe de orden ajena implica despersonalización absoluta más allá de la geografía, que llegados a este punto se transforma en ironía pueril y letal para la que no hay respuesta, solo escalofrío.

Anónimo dijo...

He visto balas aprisionadas en los edificios de Berlín. Tumbas judías, unas sobre otras, niños que juegan encima de las tumbas desconociendo la historia, nombres que se recitan de los muertos, algo que pretende reconstruirse pero tal vez nunca lo haga.

Y sobre todo, preguntas, muchas preguntas sin respuestas.
Como esta.

Anónimo dijo...

por otra parte, parece como si ellos "no viniesen de ningún lado". Eso es lo que más terror me produce de la imagen.
Sí, hay gente que parece como artificial, que la han "hecho", "construido" en pensamiento y disfraz.
Hay gente que no parece haber ni siquiera nacido nunca, ni siquiera nacida de un vientre materno. Y hay gente que nunca sabrá de dónde procede. Pero son.

Der Wanderer dijo...

Anónimo, a mi lo que más me asusta es que, de hecho, esos soldados sin rostro, esa "máquina de matar" sí vienen de algún sitio, y tienen madre y padre, y tienen dudas, miedos, gustos y remordimientos. Pero ya no, una vez que los visten a todos iguales, y se les exige ser todos iguales. Entonces acaban con el sentimiento de individuo para convertirse en un instrumento hecho de seres humanos.