lunes, 13 de junio de 2011

la nueva complejidad

La nueva complejidad no es tanto la descripción de un estado actual consolidado frente a otro anterior inoperante, sino un pronóstico que se basa en tendencias actualmente existentes. La vieja complejidad hace ficción de lo real (muy bien, con frecuencia), pero se extralimita cuando afirma que la realidad es ficción. Son los efectos de un provincianismo cósmico, un mecanismo compensatorio tardorromántico del fragmento que se erige en totalidad vergonzante mediante la autoficción paródica rebajada. De esa manera acaba, por una parte, negando la teoría limitadora que parece sustentar sus prácticas y, por otra, dejando fuera grandes parcelas de la realidad que no le agradan. Es una forma de neoconservadurismo disfrazado de progresismo tecnológico. La independencia estética sólo se entiende en el correlato de la responsabilidad estética para con una obra, no de marcianos, sino de ciudadanos. La nueva complejidad empieza a dibujarse en el paso integrador de la ironía en la ciudadanía. No sobra nadie, ni el humor ni la indignación.

2 comentarios:

Fernando R. Genovés dijo...

Hace unos años escribí lo siguiente en la revista de pensamiento "El Basilisco". No estaba referido, explícitamente, al ámbito de la estética, pero creo que puede venir ahora a cuento:

«Complejivismo: cómo despachar y apaciguar asuntos principales bajo la etiqueta de que son cuestiones "muy complejas". Complejivismo: expediente simplista y regalón del arte retórico de la argumentación que se erige en asilo para mentes perezosas, pedantes y jubiladas ― o sea, para intelectuales tout court―, y que establece una suntuosa, acomodada y amanerada manera de dejar las cosas como están, dándose, sin embargo, mucha importancia en la faena. Me atrevería a decir que la exaltación de la complejidad —de lo complejo: del latín complexus— no es, por lo general, más que una manera tosca de complicar innecesariamente la estricta explicación, la cual debe aspirar, siempre que sea posible, a lo preciso, lo claro y lo escueto, y no a buscar cómplices con los que la celebración de una silvestre ceremonia de la confusión.»

Saludos cordiales

Programa 3.6 dijo...

No puedo estar más en sintonía