domingo, 15 de diciembre de 2019

la llamada de Camus






"Ese es el poder decisivo de una obra singular: una llamada a la acción. Y yo, una y otra vez, me lleno del orgullo desmedido de creer que puedo responder a esa llamada.

   Las palabras que tenía ante mí eran elegantes, despiadadas. Me vibraban las manos. Imbuida de confianza, sentí la urgencia de levantarme de un brinco, subir las escaleras, cerrar la pesada puerta que había sido de Camus, sentarme delante de mi propio taco de folios y empezar mi propio principio. Un acto de sacrilegio inocente [...]

Por qué escribo? Mi dedo, como un lápiz óptico, traza la pregunta en el aire vacío. Un acertijo familiar que me he planteado desde la juventud, algo que me privaba del juego, de los amigos y del valle del amor, presa de las palabras, siempre un poco desplazada.

   ¿Por qué escribimos? Irrumpe un coro.

   Porque no podemos limitarnos a vivir".

1 comentario:

David Porcel dijo...

¿Pero esta imposibilidad es condición necesaria o suficiente? En cualquier caso, bendito el límite que nos lleva a ser más. Gracias por la referencia.