viernes, 2 de marzo de 2012

la banalidad del mal




"Fue como si en aquellos últimos minutos [Eichmann] resumiera la lección que su larga carrera de maldad nos ha enseñado, la lección de la terrible banalidad del mal, ante la que las palabras y el pensamiento se sienten impotentes". (Arendt, Eichmann en Jerusalén).




La hermenéutica consiste en el arte de hacer decir a otra persona lo que uno quiere que diga. La conocida frase de Arendt es citada en Luther con un propósito distinto. Cameron, asesino en serie, le da la vuelta para justificar sus acciones: la banalidad del mal consiste en la maldad de lo banal. Es decir, en una sociedad muerta, banalizada, sin mitos, que necesita del revulsivo de los grandes héroes del mal, de las emociones fuertes, para sentirse viva. Como se encargan de demostrarle con su arrestro, él es un ser débil y despreciable que utiliza el recurso a esos mitos como elemento compensatorio.

 ¿Solo él?.  No es sino la expresión directa y brutal a nivel teórico del esteticismo de la violencia, del "fascismo fascinante" (Sontag) icónico que aparece con frecuencia en nuestras pantallas de la mano de reputados directores.

http://joseluismolinuevo.blogspot.com/2008/08/el-caballero-oscuro.html

Por su parte, Luther se acoge a la plegaria de Nina Simone al final de la primera temporada. Falta le hace.



    

6 comentarios:

David dijo...

En mi comentario sobre el anuncio de Sabadell, hice alusión a la "banalidad del mal", pero sin pensar demasiado en su significado profundo;al decir que es la máxima expresión de la banalidad del mal, realmente lo que quiero decir, quizá sea lo contrario; la maldad de lo banal... los nuevos anuncios publicitarios que se enfrentan a la tarea de crear en los consumidores, nuevas necesidades (que alcancen la categoría de reales), pero sobre subproductos no menos contingentes que la nueva realidad humana "Vanita Vanitatis"... de manera que cuanto más innecesario sea el producto que te vendan, más alusiones se hace a lo metafísico... a lo trascendente.. demostrando así que, para nuestra sociedad, lo banal, es sinónimo de maldad; por eso tendemos a la mentira... a llenar de contenidos, unas formas demasiado simples. Aunque esos contenidos no se correspondan con lo real. Del mismo modo que los nuevos hombres, que se vieron obligados a aceptar el "Dios a muerto" de Nietzche, no fueron capaces de asimilar la simple y llana verdad de su existencia, y decidieron que los héroes del mal, les hiciesen sentir vivos... el resultado ya lo sabemos... Pienso que en realidad, no están muy alejados ambos casos, el de la maquinaria de exterminio nazi, y la maldad de lo banal de nuestros dias. En el sentido de que no es menos tragedia que los hombres permitiesen que millones de judíos fueron exterminados. Que ahora les permitamos a las corporaciones que nos oculten la banalidad y la maldad de una situación de millones de parados... como otras tantas verdades que son silenciadas con sus medios de comunicación... todo responde a ese empeño del hombre por cubrir de velos irreales su realidad sin mitos...

Manuel dijo...

Ningún criminal se arrepiente, salvo 4 locos mal contados entre 1000, la mayoría de los asesinos nazis se fueron de rositas y otros fueron capturados al cabo de décadas, ninguno se arrepintió. Tampoco se arrepintió Monsieur Verdoux en el magistral film de Chaplin
Gadafi se arrepintió cuando vio morir a su hijo junto a él, tenia un motivo , en fin
Saludos

Edelweiss dijo...

parece que sí necesitemos ese tipo de villanos no? al menos no paramos de crearlos...seguimos siendo una sociedad inmadura que necesita de tópicos para mirarse en un espejo y verse limpia.

eugenio dijo...

Los fascistas nacen por generación espontanea y auque cambien de pico siempre mantienen la condición carroñera, claro que siempre necesitan cobardes que apuesten a caballo ganador

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

Hoy he comentado en clase la diferencia entre la banalidad del mal (Arendt) y la maldad de lo banal (Luther). Los alumnos entienden mejor lo último. Cuando se desvanecen las diferencias entre el policía y el criminal. Efectivamente, el fascismo sigue ejerciendo una fascinación profunda.

Aprovecho el comentario para dejar una nota sobre el post acerca del anuncio del Banco Sabadell. Lo utilicé en el examen de Marx para que los alumnos hiciesen una disertación. Todos, absolutamente todos, coincidieron en que reflejaba muy bien la idea de Marx de que el hombre se realiza en el trabajo. Ninguno cayó en los 5,5 millones de parados y subiendo. Ni en el "golpe de estado financiero". La publicidad es mágica. ¿La filosofía inútil?

Saludos y gracias por compartir.

josé luis molinuevo dijo...

No creo que sea inútil, la prueba tu comentario
Un abrazo