martes, 29 de diciembre de 2009

De nuevo Lost

Copio el final del magnífico articulo de Santos Zunzunegui "Islas de celuloide", publicado en Revista de Occidente, noviembre 2009, nº 342.
"Pero también parece evidente que hay otra manera adicional de evaluar su rol y es destacar que, para los creadores de la serie, la isla está investida de poderes tales que acaban convirtiéndola en una representación de los poderes mismos del relato. En otras palabras ¿es aberrante ver la isla de Lost como una representación metafórica de los poderes de la narración postmoderna, de su capacidad para fagocitar cualquier relato anterior y refundirlo en una nueva dimensión mediante un procedimiento que no se diferencia en demasía del que conocemos como cut and paste (cortar y pegar)en el mundo de los procesadores de textos? La isla de Lost es tanto un mundo posible en sí mismo, un mundo posible en constante mutación a medida que la serie avanza en sus diversas temporadas, como la mejor manera de dar cuerpo a los poderes de la narración, de una narración que crece sobre el permanente despojo y despiece de todas las historias que la han precedido y cuyo principal mecanismo puede asimilarse a una predación salvaje e indiscriminada que muestra que hoy en día contar una historia no es sino ecumular referencias,depositar capas narrativas, yuxtaponer cuadros situacionales. Todo ello realizado en un territorio que está en un principio bien acotado (los límites de cualquier isla) pero que aquí presenta todos los síntomas de que dichos límites han dejado de existir. Si cada narración clásica podía asimilarse a una isla a la que se llegaba, y se habitaba para siempre, ahora hemos alcanzado, con Lost, un nuevo y, quizás, definitivo estadio: la isla como operador narrativo virtual que nos indica que cualquier clausura es meramente temporal y que todo relato lleva en sí mismo la posibilidad de relanzamiento (por eso las peripecias de la serie nos hacen viajar tanto hacia el paado como hacia el futuro, de manera lineal o lateral). Precisamente en la medida en que ya no se piensa como una unidad todo relato es, en esta concepción, una ruina, un jeroglífico, un palimpsesto. Tiene que ver con el si(g)no de los tiempos que esta operación no se realice en una novela ni en una película sino en una serie de televisión".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Murió Zulueta. Sé que no tiene nada que ver con esta entrada pero tenía que decirlo. Me acabo de enterar. Murió el autor de "Arrebato", lugar donde se hablaba de adicciones y obsesiones, de drogas e imágenes, como la de aquellos cromos de la infancia, imagenes fijas que reflejan todo el movimiento interior de un niño que pervive, del primer brote oscuro y deforme de espiritualidad, a una con lo que después la moral dicrimina y prohibe. El espíritu nace a una con las primeras erecciones, con la confusión sexual, con el aburrimiento, con la incomprensión. Murió Zulueta, y quizá ya esté naciendo otra vez.

josé luis molinuevo dijo...

Lo comparto
http://joseluismolinuevo.blogspot.com/2008/09/arrebato.html

josé luis molinuevo dijo...

Lo comparto
http://joseluismolinuevo.blogspot.com/2008/09/arrebato.html

josé luis molinuevo dijo...

Lo comparto
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Vicente Luis Mora dijo...

A mí el fragmento -no he leído el artículo entero, lástima- me parece muy interesante. En efecto, como ya expuse en otro lugar, creo que Lost está explorando modos narrativos que no se habían dado todavía ni en el cine ni en literatura ni en la propia televisión. Parten de lo que se ha dado en llamar "narrativas cross-media", pero van más allá. A ver si puedo conseguir un ejemplar de este número y leer el texto entero. Gracias por la pista, José Luis.