domingo, 1 de abril de 2012

Sherlock y el bioarte





3 comentarios:

Noor dijo...

En la saga de Mass Effect también juegan mucho con este tema, solo que en un nivel interracial. De este modo consiguen que se pueda replantear la clásica pregunta de los límites de la modificación biológica intentando superar, siquiera ficticiamente, la barrera antropocéntrica (al fin y al cabo, todas las razas de la trilogía han salido de la sesera de creativos humanos).

Un ejemplo es el de la genofagia, el arma biológica desarrollada para provocar el estancamiento demográfico de una especie violenta que, "en el futuro", podría desencadenar serios problemas galácticos. Y otro punto que genera dilemas es el de las modificaciones al ejército de Cerberus, formado por seres humanos. El discurso transhumanista de su líder suena tan bien como el que podría pronunciar cualquier otro amante de las utopías tecnológicas. Sin embargo, el aspecto repulsivo que se les queda a los que pasan por el proceso nos echa para atrás inmediatamente.

Al final, el propio jugador es el que decide qué hacer en cada momento (curar la genofagia, etc.), dando ese plus de implicación y responsabilidad que podría no lograrse con otros formatos. En cualquier caso, parece que hay temas recurrentes que no nos van a abandonar en mucho tiempo.

manuel dijo...

Recuerda Liquid Sky de Tsukerman, la ciencia ficción a veces se hace realidad y su limite más importante aparte ley y ética ( que son regateables) es el dinero, nada que no sea rentable se va a llevar a cabo. La muerte y los impuestos son la única realidad a la que seguiremos sujetos. Tampoco hay cientificos de entidad, como se ha visto con la mentira de los neutrinos .
Saludos

Iván Macías dijo...

A mí esta serie no me acabó de convencer, le daré otra oportunidad por haberse ganado un espacio en su blog, del que a menudo saco alguna que otra serie bien pero que bien underground, profesor.

No sé, el segundo capítulo ya me acabó de parecer del todo "pornografía intelectual", a parte de la recurrencia de recursos clásicos de cualquier aventura tintinesca. Últimamente veo mucho culto del genio excéntrico intelectual.

Su gran punto supongo que es la iAdaptation de productos apple de la novela victoriana, a cuento de la cual viene este caso -el llamamiento de la Biotecnología no me deja de parecer cliché-, pero me siento un capullo criticando un capítulo que no he visto, así que, ¡A verlo!