lunes, 6 de enero de 2014

cine y realidad








5 comentarios:

Gracia Iglesias Mínguez dijo...

Pero esa "realidad diferente", esa ficción convertida en realidad, en tanto que imagen-pantalla, estaría mediada por la comunicación, lo que no la convertiría en real. Entonces, lo que diferenciaría a esta nueva realidad, que no es un reflejo de la realidad, de la vida, ¿sería el hecho de que esa realidad nos llega siempre mediada? Claro que también, son estas imágenes técnicas las que predominan en la realidad, lo que parece convertir a la realidad en imagen, que, a la vez, es una forma de hacer memoria...
Disculpa haberme puesto tan existencialista.

josé luis molinuevo dijo...

A nivel conceptual parece que se trata de diversos niveles de realidad, la supuestamente en sí y la mediada por la cámara. Al final solo hay una en la película: la que es producto del montaje,aunque quiera ser mínimo como en este caso de Rouch, "La pirámide humana". Lo interesante y diferenciador es quizá el tema de los límites en los que el experimento se sedimenta en experiencia de la realidad en las imágenes. A diferencia de lo que ocurrió en las NT con la antes llamada "realidad virtual" en el cine hay la posibilidad de una realidad integrada, al menos en esta mezcla de ficción y documental que es una singularidad legada la "Nouvelle Vague". Es la posibilidad en la época de un "comprender" social mucho más eficaz que el mero y estólido "compromiso", aunque sea más trabajoso y menos gratificante que él.
Saludos

Gracia Iglesias Mínguez dijo...

Entonces, se trataría, en definitiva, de filmar una imagen justa. La verdad aparecería gracias al cine: el montaje contra la mentira...
Gracias por compartir el título del documental.
Saludos

josé luis molinuevo dijo...

Completamente de acuerdo. Ha sido un placer compartir ese documental. Me atrevo a dar un aviso a navegantes: el documental de Apichatpong Weerasethakul "Syndromes and a Century" (2006) puede provocar un ataque de cursilería.

Anónimo dijo...

Bueno, más bien es que toda la realidad es pensada en imágenes porque todo el manejo de la realidad se hace fenomenológicamente. Además, en tanto que el pensamiento es lenguaje, todo es comunicación; o con otros, o consigo mismo. De ahí que la imagen, el fenómeno, sea interpretada en signo lingüístico, por lo que no es que la comunicación medie entre la imagen y la realidad, sino que forma parte de ambas instancias.