lunes, 25 de enero de 2016

deseo de ser normal













Esta es un película singular ya que trata sobre la condición humana de una persona que escribe y tiene éxito. No sobre un escritor ¿ O quizá sí? Según DFW no hay nada más patético que ir por la vida diciendo: soy un escritor. Otra cosa es una persona que, a veces, está escribiendo. Cuando el ser y el estar se confunden (el éxito) entran en conflicto y aparece el engendro, ese monstruo de Frankenstein que quiere ser como los demás y no le dejan. Porque tampoco se deja. Necesita - reflexiona DFW-  ser ególatra y monomaníaco para hacer bien lo único que sabe y quiere hacer, y tiende a usar a la gente en la misma medida en que es usado: la quiere a su alrededor cuando la necesita, pero la aparta en cuanto se pone a escribir. Necesita ser reconocido para poder seguir creando pero hay un momento en que solo recrea para poder ser reconocido. El ser él se confunde con la inhumana necesitar de estar en todas partes. Hay quien lleva mejor, otros peor, estos demonios interiores.

La película no diserta sobre la obra del noescritor, tampoco sobre el proceso de creación (la habitación cerrada y a oscuras) sino que sigue un viaje de promo de DFW. Es el momento en que el genio  tiene que mostrarse cercano, condescendiente al dar las mismas respuestas a las mismas preguntas, ser como los demás a condición de no serlo. Y si se empeña en serlo, como parece intentarlo DFW, entonces todo se complica provocando la irritación del periodista y del respetable público fiel al como si..., a la ficción a cualquier precio. No se puede ser realmente normal haciendo algo extraordinario porque, entonces, ¿cómo es que yo no soy capaz de hacerlo? O, peor aún ¿Cómo es que no lo hago? Mientras le dan vueltas, no se la pierdan.

2 comentarios:

David Porcel Dieste dijo...

Interesante lo que planteas al hilo de "The end of the tour". También el que busca el ser en los otros (y en lo otro) se encuentra necesitando a todas horas de estos, al menos, que estén presentes a su alrededor para que pueda preguntar por su ser. La ontología ha puesto bridas al objeto (y con ello al sujeto) Dejemos a las cosas "estar" en paz... Un abrazo

David Porcel Dieste dijo...

Es decir....

http://soplodeconocimiento.blogspot.com.es/2016/01/saber-estar.html