domingo, 13 de octubre de 2013

Gravity
















¿Qué puede hacer interesante una película de argumento inexistente a fuerza de inverosímil, diálogos estúpidos festoneados con merengue marca Spielberg, una protagonista de expresividad facial momificada por las operaciones de conservación? Ni siquiera los tics pícaros de Clooney que estaba dando una vuelta por ahí.

Son las nuevas tecnologías como lo fueron también con Prometheus. Ellas merecen la pena como para volver a una butaca cara e incómoda de la que hace tiempo hemos desertado. Para experimentar lo sublime tecnológico rodeados de la última de las creaciones humanas: un espacio de mierda. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Chapó. Sobretodo por el hecho de que estamos viendo o más bien re-viendo los mismos tópicos tecnológicos que ya nos vendieron hace tiempo. Aunque gracias al "avance" tecnológico podemos disfrutar de una verosimilitud mayor de lo sublime en las imágenes. Cosa creo es la pretensión de estas últimas películas de nuevas tecnologías (Elysium, Oblivion, Riddick...).

Alejandro Lozano dijo...

Encontré interesante este texto sobre la misma película, que en mi caso está pendiente aunque con ganas de verla:

http://www.nybooks.com/blogs/nyrblog/2013/oct/11/gravity-drowning-digital-abyss/?utm_medium=email&utm_campaign=October+15+2013&utm_content=October+15+2013+CID_ffeaaee0a166529a5b78cdc2f9e1a71b&utm_source=Email%20marketing%20software&utm_term=Drowning%20in%20the%20Digital%20Abyss

Eugenio Sánchez Bravo dijo...

Estoy leyendo Submundo de DeLillo. Dice que una civilización comienza y se define por el modo en que gestiona sus residuos (en sentido amplio, la parte maldita...). Vista Gravity tenemos un problema aquí abajo y también allí arriba. Uno de los protagonistas de la novela, Klara Sax, transforma la basura en arte. ¿Seremos capaces?

Saludos.
Eugenio.

josé luis molinuevo dijo...

Bueno, habría que preguntarles a los del colectivo "Basurama.In Love we Trash".Es la ideología del land art reciclable trasladada al espacio.
Pero aquí parece que va de otra cosa. Nada comparable al trash que había en el ciberespacio. Uno de los logros de la película es el regodeo en esa estética excremental de la ruina tecnológica.

Gravity se apunta a una variante pija fitness de la estética de lo espacial: basura y supervivencia. Para visualizarlo analizar el contraste entre el look primario de la teniente Ripley en la primera Alien y la monjil customizada Bullock en este esperpento.