El enfoque desde la estética filosófica se traduce en un
esencialismo que busca una definición de arte para averiguar si cumple esos
requisitos lo generado en una simulación por la inteligencia artificial; en una
defensa de la autoría humana como condición esencial de la obra de arte; en la
responsabilidad estética entendida como criterio tanto para determinar la
autoría o el carácter de arte de la obra. Todo esto se resume en que, según la autora, la obra de
arte tendría que “plasmar una idea”, una “personal visión del mundo”, un
“contenido de orden superior”, ser la expresión de una “subjetividad” y producir
algo “nuevo”, al estilo, cita, de las vanguardias. De este modo, se podría
reconocer una autoría a la que atribuir unas capacidades, es decir, una
responsabilidad estética. Nada de esto se puede atribuir a una pretendida obra
de arte obtenida mediante una inteligencia artificial "generativa". Esta
calificación es importante porque la autora distingue entre el sentido débil y
fuerte en el empleo de la inteligencia artificial, pudiendo exceptuarse al
primero de su crítica.
Vamos a ir desgranando cada uno de esos elementos.
Al declarar que su enfoque es el de una “estética filosófica”
admite sin necesidad de decirlo que hay otro tipo de estéticas adjetivadas y
sin adjetivar. La diferencia estaría no solo en el empleo de conceptos
filosóficos sino en su exigencia (aquí condición ineludible) previa de “definir”
lo que es arte para distinguirlo de lo que no es y lo pretende. Sin embargo, lo
que hay detrás de esta estética filosófica no es la moderna sino la romántica,
aunque pudiera parece lo contrario por la defensa a ultranza de la autoría como
expresión de la subjetividad de un sujeto, en sentido fuerte, opuesto al
posmodernismo. Pero a la estética no le compete definir lo que es el arte como punto de partida. Todo
lo contrario, ese es el proceder de una metafísica que, según la estética
clásica, parte de lo general para llegar a lo particular, mientras que la estética hace
el camino inverso para aventurar luego unas generalizaciones en forma de
hipótesis sacadas de los casos, de las prácticas, artísticas en este caso. Y
son tan diferentes y variadas esas prácticas, tan diverso a lo que llamamos
arte hoy día que es imposible intentar una definición de arte, siendo necesario
en cada momento explicar y describir a qué clase de arte se está refiriendo en
cada caso. Lo contrario es un esencialismo, cómodo quizá para la estetización
y para el mercado, lleno de los que se ha llamado “significantes vacíos” y apto
para la manipulación emocional.
Lo que tiene consecuencias:
No hay comentarios:
Publicar un comentario