viernes, 19 de junio de 2026

Vittorio Gallese: Il sé digitale.


 

Este libro es una sorpresa para los interesados en la estética de las nuevas tecnologías. Aunque no tanto por su contenido, ya que es un compendio de tesis diseminadas en multitud de artículos con un común denominador: la propuesta de una “estética radical”. La palabra “radical” la  entiende Gallese en sentido muy amplio ya que caracteriza  la experiencia estética no como perteneciente a un género particular sino como el fundamento de todos. Esto va a contrapelo de los reduccionismos, ya sea a una disciplina filosófica concreta, a  ceñirse al terreno del arte como ha hecho la neuroestética, pero también a la tradición de las neurociencias cognitivas de considerar a la mente como una actividad cerebral. La tesis es que se trata de una actividad corporal. De hecho, el cuerpo es el punto de partida de la estética y el término último cuando aborde el polémico tema de lo digital. Un cuerpo considerado como “interfaz sensible entre el organismo y el mundo” dando como resultado la experiencia estética entendida como una experiencia “encarnada”.

Llega a proponer a lo “estético como el terreno de construcción de lo ético, lo político y lo social”. Así el expresivo título del parágrafo: “El capitalismo digital como máquina estética”.  ¿En qué sentido? Afirma que lo digital es hoy día el ámbito en que algo puede ser real, de modo que la realidad es una función del aparecer. Y así “la estética se convierte en una política del aparecer” porque no representa al mundo, lo produce, no lo describe, “lo hace posible”.