domingo, 4 de enero de 2026

Núremberg (2)

 



Es una pregunta dirigida al doctor, pero el destinatario es la posteridad, es decir, nosotros. Desde hace tiempo hay una revisión en el cine de temas relacionados con el nazismo, en Petzold, por ejemplo. Ya me he ocupado de ello en algunos números de Archipiélagos y resulta muy interesante para la estética política. Aquí no se nos ofrece tanto la perspectiva europea como la americana, diferente y sobre la que volveremos. Ya no se trata del viejo “fascismo fascinante” de la monumentalidad, (en cuya crítica erró Kluge), el fascismo moderno, sino de la humanidad, de la victoria sino de la derrota, no de los vencedores sino de los vencidos, no de lo extraordinario sino de lo cotidiano, como ya reclamara Godard. Es la revisión del fascismo posmoderno. En esta película se da un paso más y es el del posfascismo posmoderno, no de la violencia bruta sino razonable, no por ello justificable, pero, al menos, razonada. Así el caso del doctor Douglas Kelly al que, entre otras cosas, el juez Jackson pide que traicione su juramento hipocrático de confidencialidad para con el paciente con el fin de obtener información personal que permita, derrotar primero y luego condenar a Göring en el juicio. Pues si Göring cae, caen todos, apostilla el juez americano Jackson. Y todo ello …





Es ya la nueva forma de violencia contra aquella moderna y primitiva a la vez, para tratar de erradicarla, en apariencia. Y eso requiere nuevos escenarios que mimeticen los antiguos, pero resignificándolos, como gustan decir. Lo que antes era el espacio de los Congresos del Partido en Núremberg, inmortalizado en el filme de Riefenstahl La voluntad de poder, ahora es el lugar de ruina en el que tiene lugar esa ruin conspiración para la traición. El planteamiento estético parece ser el mismo, de manual, colosalismo y figura humana diminuta, pero no despierta ya el sentimiento de lo sublime. En términos schillerianos, la ruindad de la acción lo despoja de toda la grandeza estética de la fuerza, amoral. El posfascismo posmoderno ansía como el otro el poder, pero no tiene grandeza. Uno de los méritos de esta película es ponerlo de relieve textual e icónicamente.

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