sábado, 24 de enero de 2026

Retorno a la Nouvelle Vague. La voluntad de ensayo

 



Recomiendo el visionado de la película de Linklater teniendo a mano, si es posible, la monumental biografía de Antoine de Baecque, de la que el director ha debido de hacer buen uso sin aparentemente citarla. Si la película es el tributo divertido a los inicios de un genio, el libro muestra el lado oscuro de la fabricación de un mito. Reconociendo Baecque que, más allá de su catadura moral, de sus películas casi olvidadas, decir Godard equivale a seguir diciendo “cine”, tout court. Porque, como bien señala al final Linklater: “Nunca dejó de hacer películas, ensayos cinematográficos”. Esa voluntad de innovación, de ensayo, le lleva al final al límite de la autodestrucción. Pero también a la genialidad que lo salva. Aragon le consideraba un “Cézanne moderno”.

Hay toda una serie de perlas en forma de haikus que han hecho las delicias de los citadores, desde la célebre de 1959 en los Cahiers, “los travellings son un asunto de moral” a “la fotografía es la verdad. El cine es la verdad veinticuatro veces por segundo”. Baecque resumió muy bien lo que hay detrás de ellas: “Es el deseo de pensar con las imágenes”. Debo reconocer la deuda, que fue esto uno de los incentivos para mi trabajo en el “pensamiento en imágenes” y , más en concreto , desde las “estéticas del entre” tal como lo expuse en Retorno a la imagen. Inolvidable Pierrot le fou sobre la que en Jean-Luc Godard por Jean-Luc Godard leíamos “Es el tema, su definición. Velázquez, al final de su vida ya no pintaba cosas definidas, pintaba lo que había entre las cosas definidas y eso lo repite Belmondo cuando imita a Simon: no habría que describir a la gente, sino lo que hay entre la gente”. Lo que, por cierto, hacía Antonioni. Y había teorizado Ortega y Gasset.

Le película de Linklater no trata, en realidad, de la Nouvelle Vague sino de los inicios de Godard y el caótico filmado de À bout de souffle. Caótico, sí, pero dentro de un orden. Como declaraba en 1960 a Yvonne Baby: “No he improvisado nada”. Godard, un genio melancólico del cine y de la autopromoción.


No hay comentarios:

Publicar un comentario